viernes, 19 de febrero de 2010

Venecia

Me he decidido a escribir hoy otra entrada porque fuera llueve a cántaros (raro, raro, raro) y por lo tanto no puedo salir a hacer nada (qué pena tener que quedarme todo el día en casa... ciertamente una lástima) no puedo tocar el fagot, porque Chiara ha tenido una noche movidita, que nadie piense mal, me refiero a que tenía que entregar hoy un trabajo de traducción de inglés, una lástima, porque si hubiese sido al español se lo hubiese hecho yo para que la chica durmiese y descansase un poco, y ha caído rendida a dormir la conocida siesta del Borrego (la de antes de comer), mira que España es cultural en lo que a siestas se refiere, todas tienen nombre, apellidos y denominación de origen, casi como el jamón.

Este fin de semana pasado ha sido Carnaval y estando en Italia no podía no visitar Venecia donde se encuentra el segundo Carnaval más importante del mundo, detrás de Río de Janeio, al que todos los españoles odiamos y odiaremos porque nos quitó las olimpiadas. La idea de visitarlo surgió un poco gracias a mi cara de pena, que empieza a ser conocida en tierras italianas, un poco gracias a mi compi de clase y su necesidad por ser el centro de atención y organización (sinceramente espero que no lea esto xD). Lo explico un poco...

Este chico tiene un hermano que trabaja en Venecia y por lo tanto tiene una casa allí, así que me propuso el irnos con alguien más a verla y puesto que los Carnavales estaban cerca, visitarlos. ¿A quién se le podía decir? Por supuesto sin lugar a dudas, a mi coinqui o lo que es lo mismo, mi compañera de casa, la cual es cómplice de todas las locuras que se me ocurren y que a parte de estar españolizándose, a veces más de lo que debería, está realizando como dice ella su segunda Erasmus, pero en su propio país. Éramos tres, pero todo y ser el número perfecto según los estudiosos de tiempos lejanos (vaya forma de enlazar temas), necesitábamos otra persona, chico a ser posible para entre nosotras poder cotillear en español y que mi compañero de clase no se aburriese demasiado. Llegados a este punto, a aquellos que hablen conmigo normalmente, sabrán en quién pensé al instante, ¡exacto! en el chico griego que está también de Erasmus en el conservatorio :) Grupo formado, si cuando se quiere las cosas son facilísimas.

Contaría mil cosas en referencia a Venecia, pero dejo aquí las que más me impactaron:

- Como ciudad es preciosa, romántica a más no poder y extrañísima, el solo hecho de no usar coches, sinó tener que moverse con barcas la convierte en especial, pero no aconsejo pasar demasiado tiempo allí, sobretodo cuando cae el sol, porque se vuelve húmeda hasta el punto de salirte moho sin que te des cuenta.

- En lo referente al Carnaval, si se busca ambiente y fiesta, no es el lugar apropiado, la gente realmente lleva los disfraces y máscaras que salen por la tv, pero como en todo el norte de Italia, son más cerrados que los verdaderos catalanes intentando hablar castellano.

- Precios (me doy miedo, cada vez parezco más genovesa...), todo es carísimo, nada más llegar nos asesinaron cobrándonos 2€ por un mapa de la ciudad, las barcas/buses valían 6.5€ y para comprar cualquier cosa tenías que dejar como aval un riñón y en algunas tiendas hasta el pulmón.

- Los gondoleros, ese gran mito, yo fui allí súper emocionada porqué pensé que escucharía el "Oh sole mio" cantado por este tipo de trabajadores, pero no es verdad, no cantan, sólo se dedican a remar y a echarte o miradas o piropos, algo así como los autobuseros genoveses o los obreros españoles, pero aquí te comparan con el remo... lo dejo a la imaginación de cada uno.

- Por último los chicos venecianos, no podía no hablar de ellos, Chiara y yo, allí, encontramos como 5 veces al hombre de nuestra vida, son guapísimos y simpatiquísimos, sólo un pequeño fallo, tienen un acento que me da risa, parecen el tonto del pueblo cuando hablan, transcrito podría ser algo así "pasaaaaaaaaaaaaaaallo" (pasaggio), siñoooooooooora(signora). Una buena anécdota fue que me acerqué a preguntar a un chico que trabajaba en los barco/buses dónde debíamos bajar para ver si daba alguna señal de estar interesado en nosotras, pero visto que pasó bastante en aquel momento le dije a Chiara "no hay nada que hacer, no le molamos" y mi compi de clase, que es italiano puro dijo.... ¿cosa? non limoniamo, resulta que limonare es morrearse con alguien... los problemas de la lengua, nunca mejor dicho.

Venecia me ha servido para darme cuenta que cuando las cosas se preguntan en italiano con acento español marcadísimo, milagrosamente la gente (referido al sector masculino) te hace más caso, así que mi compi de piso explota esta faceta de mí.
Hasta hoy hemos conseguido, que nos ayuden con las maletas, que un gondolero se haga una foto con nosotras achuchándonos de manera un poco desproporcionada, que nos cuelen en colas larguísimas...


El diccionario aumenta poco a poco:
- Limonare: morrearse, no podía dejarlo de lado.
- Ricatto: chantaje

jueves, 11 de febrero de 2010

Con paraguas por Génova

Voy a cambiar el nombre del blog por el del título de esta entrada, a excepción de la semana pasada en la que lució el sol prácticamente todos los días, seguimos teniendo frío y lluvia, a veces me pregunto si me habré equivocado y no estoy en Italia, sinó en una colonia de italianos en Londres.

Por aquí pocas novedades, aunque cabe destacar que la semana que viene me voy a Venezia a ver los carnavales :), si es que tengo compañeros que valen millones y me sacan a pasear más de lo que realmente merezco.

Hoy sinceramente, no sé de qué hablar, pero creo que lo haré de mitos "spagnoli" que tienen los italianos de nosotras (lo hago de las chicas, porque son los casos con los que me he encontrado):

- Todas las españolas somos unas fáciles: primer mito fundamentado, creo, en sus vivencias ibicencas (porque ya se sabe que allí el más tonto hace relojes), es decir, ven que eres española y piensan esta me la llevo a la cama solamente hablando y lo que no saben es que aunque nos gustasen... las babas que producen hace que sea imposible acercarse a ninguno de ellos por peligro de ahogo.

- Todas sabemos hacer paella: ojalá, la paella no es un plato como la pasta, que se hierve y punto, requiere de un montón de conocimientos culinarios, paciencia y tiempo, cosa que yo, como la gran mayoría de chicas españolas jóvenes, no tenemos.

- Sabemos entender italiano acabado en "S" (parodia del español): no hay nada que me de más rabia que un chico/a que intenta "hablar" contigo con el poco español que sabe y que parodia añadéndo una "S" a todo lo que dice... de verdad, habládnos en italiano, es mucho más fácil de entender.

- Nuestra vida se basa en sangría y tortilla para comer, siesta para reposar y por la tarde o visita a los toros o actuación en un tablao flamenco: no es por nada, pero España en algunas cosas es bastante menos folclórica que Italia... que el mito de que coméis todos los días pasta sea verdad, no quiere decir que todo lo que se escucha de nosotros lo sea. Ojalá aquí (en Italia) todos los chicos fueran Riccardo Scamarcio o te regalasen una vespa nada más entrar en el país.

Existen muchísimos más, pero los dejo para otras entradas.

- Zucchero: azúcar.

- Zucca: calabaza, me llama la atención la similitud entre azúcar y calabaza, no sé si tendrán algo que ver.

domingo, 24 de enero de 2010

Vuelta a Génova

Pues sí, en Génova otra vez, se nota, porque llevo sin actualizar esto un montón de tiempo, pero entre que la conexión a internet se ha estropeado, que nos han pasado mil cosas y que no tengo tiempo disponible (ahora son las 8.45 de la mañana) dejo las entradas siempre para el final.

Esta semana ha sido verdaderamente un caos, voy a resumir brevemente que nos ha pasado:

Como ya dije con anterioridad, Alicia se vino del 11 al 17 a Génova, por lo tanto las dos, de la mano, nos fuimos al Altet (de Elche) el lunes a las 10 de la mañana para coger el avión que nos traería hasta las tierras del Pesto y la Focaccia y de paso, ver Il Duomo de Milán. Hasta este momento todo había sido perfecto, sin problemas (aunque cabe destacar que en el arco este que pita, te hacen perder todo el pudor que tengas, me tuve que quitar hasta las botas, me dieron ganas de decirle al policía, “si lo que quieres verme es sin ropa, dímelo, que estamos en un país bastante liberal”). Una vez estábamos en la cola para embarcar al avión, nos cambian el nombre del sitio, es decir, dejó de aparecer Bérgamo y salió algo así como Duserfol (sé que no está bien escrito), toda la cola de gente nos acercamos, súper mosqueados, a la pantalla de salidas y ponía: Vuelo a Bérgamo (Milán) retrasado 5 horas, sí señor, viva nuestra suerte, Alicia y yo parecíamos Tom Hanks en la película “La Terminal”, más tiradas que un panchito.

Cuando llegamos a Milán, cogimos un tren a Génova y aquí nos recogió en la estación un compañero de conservatorio (que los eramus que iban con nosotras en el tren fliparon, puesto que nada más llegar tuvimos a gente esperando en la puerta), porque como dice mi bien querida Alicia, en el mundo siempre ha habido, clases y clases.

En general la semana ha sido en dos palabras, Im-presionante, hemos hecho un montón de turismo, hemos salido un montón de fiesta y el viernes fue espectacular, porque a las 4 de la mañana estábamos comiendo focaccia en mi habitación con la cama en forma de tobogán.


Sé que he tardado muchísimo en actualizar, pero ahora mismo no tenemos internet y por lo tanto se lo pincho al vecino, así que depende de él que pueda ser tecnológica o no.

Las palabras para el diccionario:
- Barzelletta: chiste
- Tenda: cortina, súper graciosa.

domingo, 3 de enero de 2010

Todo sigue igual

Estoy que no me lo creo, voy a escribir otra entrada, como se nota que aquí(en mi España) no tengo que hacer comidas, ni poner lavadoras y dispongo de mucho más tiempo para mí, tiempo que debería invertir en estudiar y lo único que estoy haciendo es dormir, pero echaba de menos mi cama :(.

Hoy esta entrada va dedicada a lo que se siente cuando vuelves a pisar tu ciudad después de algún tiempo, y es que en Elche nos sentimos tan patrióticos, que cuando viajas siempre te faltan palmeras, damas y la canción de Aromas Ilicitanos, será que yo no he dicho esto veces en Génova, "Sí, el paisaje es precioso, tiene mil especies distintas de árboles que son súper verdes, pero le faltan palmeras" o "Sí, el violín de Paganini es súper interesante, pero ¿tú no conoces la Dama d'Elx?" o por último "¿Van a hacer la ópera de La Flauta Mágica?, ya... pero para cantado el Misteri d'Elx o Aromas Ilicitanos, ¿no la conoces?". Suena de pueblo, pero que levante la mano el que no haya dicho alguna de estas frases en el extranjero.

Cuando llegué aquí después de algún tiempo en tierras de santos, poetas y navegantes (así es como se conocen ellos mismos, aunque eso de navegantes, les recordamos que Cristóba Colón es español xD), tuve la sensación de que creo que por muchos años que pasen, Elche seguirá siendo la misma, tiene el ambiente de siempre, el aire huele igual y el sol luce prácticamente todos los días, haciendo que este invierno sea atípico del calor que se está pasando. Es una sensación agradable, saber que vuelves a tu casa y que en cada rincón de esta ciudad te han ocurrido un millón de vivencias.

Después de esta ñoñería, también debo decir que echo muchísimo de menos Génova, su impersonalidad como ciudad y a toda la gente que sé que estará allí cuando vuelva, pero el día 11 no regresaré sola... se viene mi amiga Alicia a pasar una semana, así que nos vamos a dedicar a hacer de guiris (si la climatología nos lo permite, que en el meteo pone que durante esa semana ¡va a nevar!) y le enseñaré todas aquellas cosas "típicas" italianas que tanto critico, pero en el fondo, me encantan.


Las palabras para el vocabulario, que por cierto ya es bastante extenso son:
- Pazzia: locura.
- Affascinante: atractivo, aunque también se puede utilizar como fascinante, me encanta porque si le encuentras el doble sentido, parece que digas fashion.
- Scemo: tonto, alguna palabrota flojilla tocaba ya.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Y de nuevo España

La primera entrada que escribo desde mi España, tenía pensado dedicarla a las diferencias entre la Navidad italiana y la española, pero me han pasado demasiadas cosas en estos días como para no dejarlas escritas.

En Génova la semana pasada nevó (parece que haya sido hace tanto tiempo...) por lo tanto ha sido allí donde he visto nevar por primera vez, digamos que es una sensación extraña, todo resbala, el paisaje se vuelve blanco, se colapsa el tráfico, hace un frío que cuesta imaginar (en Génova siempre hace un frío extremo), vamos que la gente sigue con su vida normal, cosa que a mi el día que nevó me parecía tan raro, tendrían que hacer fiesta local o algo, una cosa tan bonita no se puede desaprovechar, ¡no saben lo que tienen!


El segundo punto a tratar tiene que ver también con el tiempo y con mi retorno a España, y es que el martes día 22, llegué a la estación de trenes para ir hasta Pisa y de allí coger el avión para volverme y resultó que mi tren (y todos los demás) tenía 2 horas de retraso por las heladas de la zona, heladas que juro que vi estalactitas en las señales y semáforos, era impresionante el frío que hacía. Por lo tanto con estas 2 horas de retraso no me daba tiempo a coger el avión en Pisa ni haciendo trucos de magia varios. A continuación describo la escena:

En la estación un amigo y yo semi-muertos por el frío que hacía, rodeados de todas las nacionalidades posibles con idiomas rarísimos, que nos miraban con cara de caníbales. Miramos el cartel de las salidas de trenes y mi tren no aparece, por lo tanto empiezo a enfadarme, volvemos a mirar las salidas y sorpresa...120 minutos de retraso para el tren con destino a Roma (que pasaba por Pisa). En ese momento yo entera era un poema, mi cara desencajada, mi cuerpo a 30 segundos de poder decir que sufría hipotermia y de mi boca saliendo de todo menos bonito a aquello que tuviese relación con Italia, trenes y frío (por supuesto en español), que a mi amigo lo tenía "acojonado" y perdón por la expresión, pero no hay nada que lo defina mejor.
La solución fue sencilla, este chico se ofreció a llevarme de Génova a Pisa (son algo menos de 200km., en coche).
Una vez llegué al aeropuerto, no acabó ahí la cosa, subí al avión con 15 minutos de retraso y una vez allí nos tuvieron 1 hora sentados con el pretexto de "Acabamos de volar de Londres a Pisa y había una climatología adversa, el viento era extremadamente fuerte y nuestros técnicos y pilotos están evaluando si el vuelo va a despegar o no" ¡Sí señor!, eso en España se llama dar seguridad.

Estar estoy bien, porque estoy escribiendo la entrada en el blog, pero odio Trenitalia, odio aún más el frío, odio los aeropuertos y un largo etc.

Desde aquí quiero agradecer a ese amigo (lo pongo en cursiva porque es más que mi amigo, pocas veces alguien que te conoce tan poco como él a mi, hace grandes cosas por ti sin pedir nada a cambio) el haberme llevado hasta Pisa y haberme acompañado hasta que prácticamente cogí el avión. Ti voglio bene (suena a declaración de amor, pero ¡que nadie piense cosas raras! le estoy súper agradecida).

Las palabras de hoy:
- singhiozzo: hipo, nuestra palabra es más representativa.
- sputare: escupir.

lunes, 30 de noviembre de 2009

El tiempo y los perros

Llevaba tiempo sin pasarme por aquí, pero como me dijo alguien ayer "Con la erasmus cada día es un mundo" y no me queda mucho tiempo para sentarme y pensar en qué voy a contar.

Hoy la entrada va dedicada al tiempo en Génova:
Según Chiara, mi compañera de piso, estoy obsesionada con el tiempo, porque todos los días miro en internet 3 o 4 veces la página de meteorología, pero ella no puede entener que en MI EspaÑa (a veces pienso, como me gustaría llamarme Begoña para joder a todos los italianos y que tuviesen que retocar con bolígrafo los informes, poniéndole una rayita a las N) hace un sol y un calorcito que da gusto, además el cielo tiene otro color, sigue siendo azul, pero más intenso.
Y es que en Génova llueve casi todas las semanas un par de días, yo he llegado a la conclusión de que un día de estos me asomo a la ventana y veo el arca de Noé atracada en el puerto, pensando que el diluvio universal ha empezado.

Hablando de Noé... lo de los animales aquí, y en concreto los perros, es otro universo, en España no se permiten animales en ningún establecimiento cerrado, medio de transporte etc, pero aquí en Italia, y más concreto en Génova que es donde yo observo, los perros tienen más derecho que las personas, entran en los autobuses, en los supermercados, en los restaurantes, y no son perros pequeños... que los dueños parecen tener el complejo de cuanto más grande es mi perro más guay soy yo. Sin ir más lejos hará un par de semanas estábamos tomando algo en un Pub y el dueño de un animalico del señor nos riñó por estar haciendo demasiado ruido y molestar a su perrito (un pit bull).

El glosario de hoy está compuesto de:
- exfidanzato: exnovio.
- bugia: mentira.
- dimenticanza: olvido (me encanta esta palabra, viene de dimenticare (olvidar)parece que diga di-mentiras).

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Curiosidades Genovesas

Después de una semana sin escribir (ya he empezado las clases y por lo tanto tengo cosas que hacer todos los días), debería hacerlo sobre mis clases conservatoriles, pero a falta de un par de asignaturas todavía por colocar, esta entrada la voy a dedicar a las costumbres genovesas que me llaman muchísimo la atención.

1º Los medios de transporte: ya he hablado en una entrada anterior sobre ellos, pero no he comentado que hay sciopero o lo que es lo mismo huelgas prácticamente todos los meses... yo no sé qué exigirán y qué cobrarán, pero cuando llegas a la estación principal de tren, donde está la mayor concentración de paradas de bus, siempre hay como 8 o 9 "autobuseros" reunidos en círculo sin hacer nada.

2º Los edificios Vs coches: pues sí, como en toda Italia, aquí no iba a ser menos y se conduce fatal, cabe destacar que todavía no he descubierto ningún coche sin una rozadura, un faro roto, etc, por lo visto aquí los medios de transporte propios no son muy queridos, porque he podido comprobar que hay coches que en vez de caballos tienen ponis!! De la misma forma, todos los edificios (los cuales datarán del siglo -1 a. C.) están totalmente restaurados y conservados.

3º El aparcamiento: hay una ley sencilla, se aparca donde cabe el coche, es decir, si tiene que ser encima de la acera haciendo que media población baje de ésta, jugándose la vida (por la forma de conducir tan "ejemplar" de los italianos) se aparca, sin problema. Si yo fuese la alcaldesa, pondría a funcionar 5 o 6 grúas y del dinero que sacase tendría para todas las lucecitas de Navidad (las cuales ya están poniendo).

4º El idioma: he venido a una ciudad en la que escucho hablar más castellano (sudamericanizado) que italiano! se agradece, porque hecho de menos mi lengua, pero estoy del mi amol y corasón un poco hasta las narices.

5º La fiesta: los pubs aquí cierran, entre semana a la 1.00 y los fines de semana a las 2.00, por lo visto los italianos se guían por las horas de luz o algo, eso sí, se empieza la fiesta a las 22.30, que en parte me parece más lógica esta forma de fiesta que la nuestra, se aprovecha más el tiempo y duermes más (si el domingo te levantas a hora italiana, claramente no duermes más, para que esto funcione el domingo tienes que despertarte como mínimo a las 12.00).

Existen muchísimas curiosidades, pero las iré publicando poco a poco, vaya a ser que a Berlusconi le de por leer esto y me eche del país (o me haga presentadora de la TV, quién sabe).

Las palabras de hoy son:
- Chiocciola: 1º arroba, 2º caracol, me encanta, porque es súper lógica, el caracol claramente tiene forma de arroba.
- Polpastrello: yema del dedo